ÚLTIMO DIA DE NOVENA EN EL SANTUARIO
El último día de Novena de a la Virgen de la Cabeza en Sierra Morena, acompañó participando en la celebración, las Cofradías de Cabra, Bailen, Huelva, El Toboso.
Presidió la celebración el Rector del Santuario P. Domingo, invitando a la reconciliación y a la llamada de Dios.
La reflexión de este noveno día fue sobre "María, Reina y Señora de todo lo Creado".
En esta vida, dentro de la gran diversidad y de las diferencias entre nosotros, hay, sin embargo, una cosa en la que coincidimos todos, absolutamente todos: mujeres y hombres, jóvenes y adultos, pobres y ricos, blancos y negros. No hay una sola persona en el mundo que no esté de acuerdo con ello. Todos queremos, buscamos y nos interesamos por la felicidad y, a ser posible, por una felicidad duradera, para siempre.
Este deseo de ser felices, de vivir felices: este deseo de felicidad es innato en toda persona y es el que mueve toda nuestra vida. De esto no nos quepa la menor duda.
Podremos dividirnos luego a la hora de pensar qué clase de felicidad buscamos cada uno; qué entendemos cada uno por felicidad y, sobre todo, el medio y la forma de conseguirla. Para unos será el dinero, la comodidad, el bienestar, la salud, el poder y la fuerza sobre los demás...y según eso usaremos muy distintos métodos y formas de vida.
Pero de lo que no hay duda alguna es de que todos, absolutamente todos, buscamos y queremos ser felices a poder ser eternamente.
Pues bien; hoy Cristo nos ofrece en este evangelio que hemos escuchado, no solo la felicidad, sino también el camino y el modo de conseguirla. El testimonio lo tenemos en María, como ELLA, desde su opción la vivió.
La felicidad, nos dice, no está en tener cosas. No está ni en el dinero, ni en la comodidad, ni en otras mil cosas que nosotros buscamos. La felicidad está en el interior de cada uno, no en el exterior. Está en ser personas, en el amor. En una palabra, seremos felices en la medida en que amemos y nos dejemos amar; en la medida en que amemos como Dios nos ama a nosotros.
Como el pájaro es feliz al aire libre, como el pez es feliz en el agua, porque para ello han nacido; nosotros hemos nacido para amar y ser amados y solo así seremos felices.
Además El mismo se nos presenta y se nos ofrece como el pan del cielo; El se nos ofrece como alimento y camino para lograr esa felicidad en el amor.
Todo lo demás, todo eso que nosotros creemos como felicidad, no son sino sucedáneos y falsas felicidades, que duran muy poco y nada valen para la vida eterna a la que todos estamos llamados.
Si creemos que Cristo fue feliz en su vida porque amó hasta la muerte y pasó la vida haciendo el bien, debemos también creer en lo que nos dice, porque nos ama de verdad.
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