SEXTO DIA DE NOVENA EN EL SANTUARIO

En el Sexto día de novena a la Virgen de la Cabeza en Sierra Morena, la Cofradía Matriz Virgen de la Cabeza de Andújar, participo en la celebración en este 18 domingo tiempo ordinario.
Presidió la celebración el P. Salvador, haciendo la reflexión de este día sobre "La experiencia de la Cruz".
Jesús explica el sentido del signo: Vosotros sois un nuevo pueblo de Dios que peregrina a través del desierto; y a vosotros se os da el verdadero maná y el agua viva. Yo soy el verdadero pan vivo bajado del cielo; yo soy el agua viva. El que viene a mí no pasará hambre y el que cree en mí no pasará nunca sed.
El Evangelista Juan señala que al final de la explicación, se produjo la gran desbandada. Sólo quedó un pequeño grupo. Jesús llega a preguntar a los apóstoles: ¿También vosotros queréis marcharos?. Pedro, en nombre de todos, responde: “Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.”
Parece que la gente lo único que quería resolver era la cuestión del estómago. Otras cuestiones espirituales, el sentido de la vida, el compartir, la solidaridad... le traían sin cuidado... No les interesaba escuchar a un profeta que invitaba a salir del egoísmo y a caminar por la senda de la libertad y del amor.
Esta desbandada, nos recuerda la de nuestros días, la de los que, de hecho se han alejado de la vivencia religiosa, sobre todo en España. En los últimos 20 años la práctica religiosa se ha reducido en un 50 %...
Dios apenas resulta rentable, Dios no es ya útil, y entonces, de forma casi inconsciente, se prescinde de Él. Las muchedumbres desilusionadas de hoy sólo esperan de Él panes y peces. A veces se vuelven a Él ocasionalmente cuando la necesidad aprieta...
Es encomiable que nosotros estemos aquí esta mañana por gracia del Espíritu, sin buscar favores terrenos, ni siquiera con la intención de ir pagando a plazos una vivienda maravillosa en el cielo, ni por evitar un pecado mortal..., sino gratuitamente para encontrarnos con el Padre, para escuchar su palabra, para alimentarnos de Él, para celebrar nuestra fraternidad, para alabar, bendecir, dar gracias y reconfortarnos para seguir alegres y animosos en la lucha de cada día.
Muchos se preguntan hoy: ¿Para qué sirve la fe? Yo les suelo contestar que para todo y para nada. Para nada a nivel temporal. Ciertamente Dios no te dará salud, ni riqueza, ni poder, ni bienestar. Quizás, más bien, te invitará a desprenderte de lo que te encadena. Pero, al mismo tiempo, la fe, la vivencia cristiana, lo da todo.
Secretaria