QUINTO DIA DE NOVENA EN EL SANTUARIO

         En el quinto día de novena a la Virgen de la Cabeza en Sierra Morena, acompañó  la Cofradía de Mengíbar, participando en la celebración, su coro, llevo la parte musical de la celebración.

La asistencia asidua de la Cofradía Matriz, con las diferentes cofradías que se han ido añadiendo a los días de novena, están haciendo que la novena a la Virgen de la Cabeza, esté siendo muy concurrida y las celebraciones se vibre y se sienta la devoción a nuestra "Morenita".

Comenzó la celebración en este quinto día de novena cantando el Coro de la Cofradía cantando una plegaria la Virgen de la Cabeza.

Presidió la celebración el Rector del Santuario P. Domingo, invitando a la reconciliación y a la llamada de Dios.


El presidente de la Cofradía de Mengibar, saludo a los asistentes e invitándonos a prepararnos a participar activamente en la celebración.

La reflexión de este quinto de novena fue sobre la "Buena Nueva" de Jesús.

El domingo pasado veíamos a Jesús dando de comer a los que le seguían. Hoy le vemos molesto porque le siguen. Y es que le siguen, no por haber comprendido el sentido del signo que ha realizado: solidarizarse con ellos, alimentándoles. Le siguen porque han saciado su hambre y siguiéndole pueden buscarse una vida más fácil y llenar su estómago con facilidad.

Jesús tuvo compasión de la gente y les dio de comer en el desierto hasta que quedaron saciados.

Entonces quisieron hacerle su jefe, su rey. Pero Jesús dejó a las multitudes y se fue a la otra orilla del lago.

Las gentes le siguen, consiguen dar con El y Jesús les dice. "Os aseguro, me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido hasta saciaros".

Jesús les había dado de comer, pero su intención no era solamente el saciar su hambre. Quería mostrarles un signo del Reino de Dios: un Reino de Amor, de Solidaridad y de Comprensión. Así quería enseñarles cómo debe ser el comportamiento entre nosotros.

Sin embargo, ellos no le comprendieron y le siguieron en plan egoísta. Por eso Jesús se queja de que le sigan, y se queja con amargura.

A nosotros nos puede pasar lo mismo. Movilizar a un pueblo, por un trozo de pan es fácil si carece de todo. Movilizar a un pueblo para alcanzar mayores cotas de bienestar material es fácil.

Pero esto es sólo el primer paso. El problema surge si queremos dar un paso más. Si queremos avanzar más allá de lo puramente material.

Si queremos explicar que además del alimento material necesitamos otras cosas para poder vivir en esta sociedad: Explicar que necesitamos el cariño, la libertad, la solidaridad; explicar que debemos superar nuestro egoísmo y preocuparnos de los demás. Eso es ya otro asunto.

Jesús dio pan a los hambrientos para saciar su hambre, pero también para que sintieran necesidad de ayudar a los demás, para que sintieran hambre de solidaridad.

Jesús, primero llenó sus estómagos, pero después quiso que aprendieran el sentido del ejemplo: "haced vosotros lo mismo."

Un muchacho aportó algo en favor de la comunidad y llegó para todos.

Si todos aportamos algo, entonces saciaremos el hambre y nos sentiremos felices, porque hemos hecho algo en favor de los demás.

Cada uno con lo nuestro, tal vez no podemos vivir, pero uniendo los pocos de cada uno, con la colaboración de todos llegará la felicidad para todos y también el alimento.

Porque el problema no es producir más sino repartir mejor y así llegará para todos. Es lo que nos enseña Jesús hoy.

Siendo conscientes que necesitamos la ayuda de Dios, le pedimos por las necesidades de nuestros tiempo y las de cada uno, para que nos ilumine como podemos realizarlas en la vida de nuestros hermanos. expusieron estas necesidades componentes de la Cofradía Matriz y de la Cofradía de Mengibar.

Secretaría

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