"PALABRA DE VIDA"
Domingo 29.- Tiempo Ordinario
Santuario, 18, Octubre, 2015
En el Domingo Mundial de la Propagación de la Fe, el Domund; sería bueno que pensáramos en nuestro compromiso cristiano, nuestra sociedad nos necesita.
El deseo de poder es una pasión que nos acecha a todos y arrastra a muchos.
Y esto ocurre en todos los campos de la convivencia social: desde la familia hasta los organismos civiles, religiosos y el poder político.
Pero si el poder debe ser servicio, extraña la cantidad de personas que se pelean por servir a los demás.
Aunque la verdad es que la mayoría de los que aspiran a un cargo están dispuestos a hacerse con el poder, sin ningún deseo de servir a los demás, sin cargar con ninguna responsabilidad.
Es curioso observar cómo a cualquier nivel, a medida que se acapara poder, se deja de ser responsable. Es curioso observar como el poder corrompe a las personas, y el poder absoluto, las corrompe absolutamente.
De esto nos habla Jesús en el evangelio de hoy
Monición al Evangelio
Santiago y Juan piden a Jesús los primeros puestos en su Reino. Jesús les recuerda que los cargos no son para aparentar sino para servir al pueblo.
+ Lectura del Santo Evangelio según San Marcos, 10,35-45
En aquel tiempo se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
- Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.
Les preguntó:
- ¿Qué queréis que haga por vosotros?
Contestaron.
- Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.
Jesús replicó:
- No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?
Contestaron:
- Lo somos.
Jesús les dijo:
- El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, reuniéndolos, les dijo.
- Sabéis que los que son reconocidos jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.
Palabra del Señor
Comentario
"El que quiera ser grande"
" Lo más importante en la vida no es tener éxito, y superar a los demás. Lo verdaderamente decisivo es ser auténtico y saber crecer como ser humano.
Sin embargo, con frecuencia, nos equivocamos desde el punto de partida. Creemos que para afirmar nuestra propia vida y asegurar nuestra pequeña felicidad y libertad, debemos necesariamente dominar a los demás,
Insatisfechos por no tener siempre todo lo que queremos, temerosos de perder felicidad, queremos asegurarnos frente a todo y frente a todos, tratando de dominar la situación desde una posición de superioridad y de poder sobre los otros.
Y así, tratamos de manipular de mil maneras a quienes son más débiles que nosotros, esforzándonos por mantenerlos al servicio de nuestras expectativas e intereses.
Basta observar con cierto detenimiento las relaciones que se establecen entre jefes y subordinados, entre poderosos y económicamente débiles, entre profesores y alumnos, esposos y esposas.
Se diría que no acertamos a crecer y ser algo, sí no es manipulando, dominando y oprimiendo a los demás. Y sin embargo según sicólogos actuales, este camino es propio de neuróticos. En palabras de F. Peris, «neurótico es todo hombre que usa su potencial para manipular a los demás en vez de crecer él mismo».
Este deseo de ser grandes dominando a los demás, no proviene de la fuerza que uno posee, sino precisamente de la debilidad y el vacío personal. Es un intento equivocado de conseguir por la fuerza lo que uno no sabe vivir desde la propia libertad y capacidad de amar.
Lo importante es darnos cuenta de que existen otros caminos para encauzar de nuevo nuestra vida y ser auténticamente grandes.
Según Jesús, el que quiera ser grande, tiene que renunciar a su deseo de poder sobre los demás y aprender sencillamente a servir desde un postura de amor fraterno.
Los que aciertan a vivir desde la generosidad, el servicio y la solidaridad son personas que irradian una autoridad única. No necesitan amenazar, manipular, sobornar ni adular. Son hombres y mujeres que nos atraen por su generosidad y nobleza de vida.
En su existencia resplandece la grandeza del mismo Jesús que «no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por todos». Su vida es grande precisamente porque saben darla".
Oración de los fieles
Todos unidos vamos a orar y pedir a Dios que sea una realidad el deseo de servir a los demás.
1.- Por los misioneros y misioneras. Que sientan siempre la alegría de Dios que les acompaña en su labor, y el apoyo que todos nosotros les podemos ofrecer. Roguemos al Señor.
2.- Por los misioneros, voluntarios y colaboradores que han muerto por fidelidad a su misión, compartiendo la suerte de los más pobres. Roguemos al Señor.
3.- Por los gobernantes y por todos los que tienen poder político o económico. Que promuevan una distribución más justa de la riqueza, para superar las terribles situaciones que viven los países del Tercer Mundo. Roguemos al Señor.
4.- Por todos nosotros, que sepamos responder generosamente, como los misioneros, a las llamadas que el Señor nos hace para ser testigos de su amor en nuestra vida diaria. Roguemos al Señor.
5.- Por todas las personas que sufren y están tristes, por ser víctimas de la violencia; y, por los que no respetan la vida; para que el Señor cambie sus corazones y conozcan el camino del amor. Roguemos al Señor.
6.- Por los que rigen los gobiernos de nuestros países, en esta época de la que se dice que es de "corrupción a todos los niveles"; para que la participación ciudadana presione adecuadamente y así poder conseguir la superación de la situación actual. Roguemos al Señor.
7.-Para que en la comunidad cristiana y en la Iglesia no se repita el caso de los hijos de Zebedeo, para quienes su madre buscaba los puestos de poder. Roguemos al Señor.
8.- Por todos los que celebramos la Eucaristía, para que sea verdaderamente la cena del Señor, y no rito vacío, adorno de festividades o rito cumplido por obligación. Roguemos al Señor.
9. - Por esta comunidad nuestra, para que, a ejemplo de Jesús, sepamos partirnos y repartirnos entre cuantos nos rodean y pasan necesidad. Roguemos al Señor.
Escucha, Padre, nuestra oración, y envía tu Espíritu de amor sobre todos los hombres y mujeres del mundo entero. Por JNS.
Despedida
El único sueño legítimo del seguidor de Jesús está en seguirle hasta el final. Todo lo demás sobra. Esto no nos es fácil entender y menos aceptar. Sin embargo, es el camino, el único camino que nos ha propuesto y nos propone Dios. Seguirle hasta el final no significa buscar la muerte, sino vivir al estilo de Jesús, compartiendo sus sueños, sus gestos, sus palabras, etc. Jesús vivió
a tope hasta el final... Lo mismo espera de nosotros. ¡Feliz semana de entrega y de servicio!".