PALABRA DE VIDA
Segundo Domingo, CUARESMA (ciclo A)
Santuario, 12, MARZO, 2017
Ambientación
"De nuevo ante ti Señor, para encontrarme contigo a través de tu palabra.
La historia de la salvación comienza con un hombre: Abrahán, escogido y llamado por Dios, para ser padre y jefe espiritual de un gran pueblo.
Y Abrahán, fiado en la palabra del Señor, no duda, ni pide explicaciones o garantías. Se fía de Dios y basta.
Por eso, Abrahán será reconocido como el “padre de los creyentes”.
Nosotros, también necesitamos fiarnos de la Palabra de Dios y esperar en Dios contra toda esperanza, sobre todo en los momentos y situaciones difíciles de la vida.
Nuestro Dios, como el de Abrahán, es también el Dios de la promesa y de la esperanza".
Nos ponemos delante de EL..................
Dios nuestro, Tú eres Padre y nos has trazado un camino que termina en encuentro y en perdón.
- Porque somos hombres cercanos al pecado, Dios, Padre nuestro, ten piedad de nosotros. SEÑOR, TEN PIEDAD...
- Porque somos frágiles y nuestro corazón duda, Dios, Salvador nuestro, ten piedad de nosotros. CRISTO, TEN PIEDAD...
- Porque somos soberbios y nos cerramos a tu gracia, Dios, Santificador nuestro, ten piedad de nosotros. SEÑOR, TEN PIEDAD...
Señor, que no sea vana nuestra súplica, porque un corazón humillado Tú no lo desprecias. Amén".
Oración: Sabemos que nos quieres, Señor,
porque eres bueno y compasivo con todos.
Tú, que subiste a la montaña más alta, perdona nuestra ceguera, que nos impide conocerte de verdad.
Ilumina nuestra mirada, para que te descubramos en los demás;
y transforma nuestro corazón, para seguirte hasta el final.
Queremos conocerte tal como eres, como Pedro, Santiago y Juan, cuando te transfiguraste ante ellos, radiante de luz y felicidad. Amen.
Escuchamos la Palabra, para que nos ilumine y afiance en la fe de Jesús:
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo, 17,1-9
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos y su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro entonces tomó la palabra y dijo a Jesús: -Señor, ¡qué hermoso es estar aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: -Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadle.
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y tocándolos les dijo: -Levantaos, no temáis.
Al alzar los ojos no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: -No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.
Palabra del Señor
Comentario
La Transfiguración de Jesús, cuyo relato evangélico acabamos de leer, fue como un breve momento de la Gloria de Dios, como un breve instante de la Gloria futura.
Es cierto, que no es así como Jesús solía manifestarse a la gente, pero esta vez quiso manifestarse así, para que esta manifestación ayudara a los apóstoles en los momentos difíciles.
La Transfiguración de Jesús fue para los apóstoles inolvidable, maravillosa, valiosísima para el futuro.
Nosotros no hemos tenido ni vamos a tener experiencias como la Transfiguración de Jesús, pero sí podemos tener experiencias que “te consuelan, te confortan, te fortalecen, te iluminan, te renuevan”.
- Puede ser la experiencia : de unas PALABRAS de Jesús, de una FRASE del evangelio, que te impacta, que se te grava y cuya fuerza y sentido no habíamos captado antes.
- Puede ser la experiencia: de una ALEGRÍA INMENSA por un perdón mutuo, por una amistad perdida y recuperada.
- Puede ser la experiencia: de una FUERZA especial para seguir en la lucha y en el trabajo, sin saber de dónde te viene esa fuerza.
- Puede ser la experiencia: de un momento de SILENCIO, de REFLEXIÓN, en que uno está a solas con Dios y con uno mismo.
- Puede ser la experiencia: de una SATISFACCIÓN vivida, al compartir generosamente con otras personas cosas y esfuerzos.
También es verdad que estas experiencias vividas, que estas pequeñas transfiguraciones no son permanentes, duran un breve tiempo y luego se vuelve a la normalidad.
Pero necesitamos de estas experiencias en la vida, para confirmar nuestra fe y fortalecer nuestra esperanza.
Las dificultades y los problemas de la vida son a veces muy duros y podemos desfallecer. Pero, sobre todo, el cansancio, la monotonía, la rutina son los mayores peligros.
Y estas experiencias hacen que la noche de la vida no sea tan oscura, porque en la oscuridad también puede brillar la luz.
Es el momento de hacer silencio, meditar.........
Pidamos al Señor, por intercesión de nuestra madre la Virgen de la Cabeza, en este tiempo de gracia y misericordia, que acuda en ayuda de nuestra debilidad, y le presentamos nuestras necesidades.
Todos: HAZNOS DESCUBRIR TU GLORIA
- Renueva a tu Iglesia, Señor, con la luz del evangelio; concédele que pueda brillar ante el mundo como un signo profético de unidad y de paz. OREMOS...
- Renueva, Señor, el corazón de cada uno de tus discípulos; que sepamos reconocer tu rostro luminoso en cada uno de los hermanos, especialmente en los golpeados por la vida. OREMOS...
- Renueva, Señor, por la luz de tu evangelio a quienes ya no creen en el amor y no descubren rostros transfigurados por él. OREMOS...
- Renueva, cada día, Señor, a los que se esfuerzan en la transformación de este mundo, en los foros importantes o en los pequeños gestos de cada día, para que con la cooperación de todos se consiga una tierra y un cielo nuevos. OREMOS...
- Renuévanos por dentro y haz que en esta eucaristía experimentemos que somos tus hijos amados y escuchemos las palabras de tu Hijo.
Dios nuestro, por Jesús haces desaparecer las sombras. Acoge nuestras oraciones. Purifícanos con el fuego de tu Espíritu para configurarnos con la voluntad de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Es el momento de dirigirnos a Dios diciendo:
Padrenuestro que estas en los cielos......
Momento de silencio
DAMOS GRACIAS:
"Te damos gracias, Señor, por haber tenido la oportunidad, de pararme, y encontrarme, en este lugar, privilegiado, que todos los días, y con mis amigos y hermanos, nos "paramos", nos reunimos y te invocamos como padre, haciendo esa referencia, "Cuando dos o más, se reúnen en mi nombre, yo estoy en medio de ellos".
Danos un corazón joven y un espíritu nuevo,
como el de tu Hijo Jesús.
Danos un amor sin límites,
que sea más fuerte que las leyes,
más sólido que los muros y fronteras,
más firme que todas las discriminaciones.
Que nuestra vida no pase en balde,
que seamos tu pueblo y tu familia,
con todos los hermanos del mundo.
Queremos construir un mundo nuevo,
sin divisiones, sin odios, sin guerras.
Una tierra de todos y para todos.
Queremos ser testigos de tu amor,
para que todos se sientan queridos por Ti,
al ver que son aceptados,
respetados y acogidos,
por sus hermanos cristianos.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor"
¡Feliz Semana!