CELEBRACION EUCARISTICA

Domingo Decimoséptimo Tiempo Ordinario, Ciclo C

Santuario, 24 de JULIO, 2016

 

"Orar es mirar a Dios con agradecimiento"

 

Monición de entrada

           

            En esta Cuarta semana de JULIO,  realizaremos el tercer y cuarto día de la Novena a nuestra Madre la Virgen de la Cabeza en su Santuario, (días 23 y 24).

 

         Solemos decir: "Que sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena". Es decir, que sólo acudimos a Dios, cuando nos vemos apurados.

         Además, muchas veces acudimos a Dios, esperando que Él resuelva, lo que tenemos que solucionar nosotros. Esperamos milagros del cielo, cuando los problemas los tenemos que resolver nosotros, en colaboración con los demás.

         Jesús nos enseñó a orar diciendo “Padre nuestro” y pidiendo “el pan nuestro...". Pero suele ocurrir que lo que decimos muchas veces con  los labios, no es lo que deseamos en nuestro corazón.   Decimos a Dios "Padre Nuestro”, y en nuestro corazón estamos sintiendo "Padre mío", o pedimos “el pan nuestro”, y en realidad, desde el fondo de nuestro corazón, estamos pidiendo “el pan mío”.

         En esta celebración de hoy vamos a intentar que nuestro corazón sienta lo que decimos con nuestros labios.

        

Palabra de vida:

+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas, 11, 1-13

            Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.

Él les dijo: Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación”.

Y les dijo: Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene durante la media noche para decirle: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”. Y, desde dentro, el otro le responde: “No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”.

Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿ O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?

Palabra del Señor

 

Comentario:

            "Hay algo que no siempre se señala al estudiar la crisis religiosa de nuestros días. Unos se alejan de la religión, otros la han reducido al mínimo, no pocos viven una fe apagada. Pero, con frecuencia, todo esto se está produciendo sin que las personas se planteen de forma consciente y responsable qué actitud quieren adoptar ante Dios y por qué... Se actúa casi por inercia, por dejadez... sin criterios ni puntos claros de referencia... Por otra parte, es fácil observar que muchos que se dicen cristianos, hablan de Dios como "de oídas". No hay ninguna experiencia personal... Se olvida, como dice un autor que la "religión sólo puede captarse de verdad desde dentro"... por lo que tenemos el peligro de hablar de ella "como hablaría un ciego de los colores"...

 

            La fe en Dios se puede debilitar o apagar de muchas maneras... como puede ser el caso de cada uno de nosotros, pero sólo conozco un camino para reavivarla: la oración personal. Ese "ponerse ante Dios" en silencio y a solas. No sé de nadie que haya vuelto a Dios sin haberlo escuchado como amigo en el fondo de su ser. La fe se despierta cuando la persona invoca a Dios, lo busca, lo llama, lo interroga, lo desea de verdad... Cuentan que un joven preguntó a su maestro espiritual:

¿ Cómo sabré que Dios es necesario en mi vida? El maestro le respondió:

¿De verdad quieres saber si Dios es importante para nuestras vidas?

            El joven asintió. El maestro le dijo: "Acércate". Le cogió la cabeza con ambas manos y se la sumergió dentro de un gran recipiente lleno de agua y así se la mantuvo durante un tiempo. Entonces el joven sintió que le faltaba el aire para respirar. Empezó a forcejear para liberarse de las manos que lo mantenían en aquel medio asfixiante y torturador. Una vez liberado, el maestro le dijo:

                                   "Cuando Dios te sea tan necesario como el aire que necesitabas, entonces descubrirás la necesidad de Dios en tu vida"...

 

            La VIII semana de Teología, cuyo tema era "¿Dónde está Dios? Itinerarios y lugares de encuentro"... Martín Velasco recordaba: "Sin oración personal, resulta muy difícil tener una experiencia de Dios en las celebraciones comunitarias"... Vendremos a misa, pero no nos encontraremos con Dios y por tanto saldremos igual que hemos entrado... ¿No es eso lo que sucede muchas veces? Sin oración nuestra vida cristiana y nuestra vida humana, comienza a tambalearse...

 

            Cuentan que el capitán de un barco de vela, ya en alta mar, mandó subir al palo mayor a un joven grumete. Una vez arriba, el muchacho miró triunfante hacia la cubierta... y la vio tan pequeña y con el balanceo del barco, empezó a tener miedo...

De pronto el capitán percibió que el muchacho podía desvanecerse y caer sobre la cubierta o bien en el mar y le gritó: "¡Muchacho, mira hacia arriba!"

El joven grumete, instintivamente, miró hacia el firmamento y se encontró con aquel cielo que él conocía. El capitán le gritó de nuevo:

                                               "Baja poco a poco, pero no dejes de mirar hacia arriba" .

            Enseñar a estos pequeños a mirar hacia arriba y enseñarles a llamar a Dios "Padre", como nos enseñó Jesús, será sin duda un medio de caminar por la vida con la confianza de que alguien nos acompaña y no estamos solos en la vida...

 

            Estamos llamados a una tarea de siembra...(padres, padrinos, comunidad cristiana)... desde ahora, estamos llamados a dejar caer sobre estos pequeños el agua fina de nuestro testimonio,  de nuestra vida, de nuestra palabra. Esta siembra requiere sobre todo presencia y paciencia...

            Después vendrá la respuesta personal..., pero nadie da esa respuesta desde el vacío, hay que poner los cimientos y eso es cosa nuestra. Nuestra porque Dios lo ha querido así. Dios necesita de nuestra palabra y de nuestra vida para que hablemos de él. Necesita de la ternura y la presencia de los padres para que los niños entiendan cómo les quiere Dios y cómo les acompaña...

Necesita que hablemos de Él a nuestros hijos...

Necesita que hablemos a El con nuestros hijos... "

 

Vamos a orar con insistencia a nuestro Padre y a pedirle lo que Él nos puede conceder, y que no está al alcance de nuestras manos.

 

  • Para que la Iglesia muestre un rostro cercano de Dios, el rostro cercano y entregado que vemos en Jesús. Oremos.
  •  
  • Para que sepamos vivir en comunicación con Dios, al vivir entregados al servicio a las personas. Oremos.
  •  
  • Para que el trabajo de cada día haga que a ninguna persona le falte el pan necesario para la vida. Oremos.
  •  
  • Para que sepamos decir no al consumo y al despilfarro, favoreciendo lo que sea solidaridad y compartir. Oremos.
  •  
  • Para que hagamos cada vez más del bautismo un signo del Amor de Dios, no un acto social. Oremos.

 

Oración: Atiende, Señor, nuestra oración y concédenos aquello que mejor nos ayude a vivir en tu presencia. Por Jesucristo.

 

Feliz Semana, al encuentro del Señor...

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