PALABRA DE VIDA

AÑO NUEVO

Santuario, 01, Enero, 2017

“Cada año es un don”

 

Ambientación

        "Este primer día del Año Nuevo es una buena ocasión para varias cosas: para dar gracias a Dios por todas las cosas buenas de la vida; para agradecerle su amor y su misericordia; para pedirle perdón por las cosas negativas de nuestra vida; para descubrir en qué cosas debemos mejorar en el nuevo año; para abrirnos más a la fe, al amor y a la esperanza. En este primer día del año se celebra el Día Mundial de la Paz: algo que todos necesitamos y queremos, pero que no acabamos de dar con ella. Si queremos la paz, trabajemos por ella y pidámosela al Señor".

 

        Leamos, la palabra de Dios, para que nos ilumine a seguir anunciando la "Buena Vida".

+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas,2,16-21

 

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.

Al cumplirse los ocho días tocaba circuncidar al niño y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Palabra del Señor

 

Comentario:

         "¡Año nuevo, vida nueva! Slogan repetido hasta la saciedad en estos días. Pero que tristemente, muchas veces, no corresponde a la realidad.

         ¿No habría que decir, más bien, “año nuevo, vida vieja? Vida un año más vieja, vida un año más sangrada. Y vida nada nueva, nada diferente, nada renovadora.

         Seguiremos con las mismas rutinas y manías, con los mismos problemas, con las mismas envidias, enemistades, rencores, repitiendo los mismos errores, tropezando miles de veces en la misma piedra, tan desgastada por el continuo roce...

         Hasta las mismas luces y las estrellas de las calles y de los escaparates ¡son siempre los mismos!.

         ¿Cómo vamos a creer de verdad en estas comedias humanas que nos inventamos para engañarnos mutuamente?.

¿Vida nueva?

¡Si está usted más vieja, señora!

¡Si tiene usted más barriga, señor!.

La fiesta de Año Nuevo, es una fiesta agridulce, donde el hombre expresa sin saberlo su afán de futuro, su deseo de eternidad, sus esperanzas secretas e inconfesadas... Es una fiesta para soñar...

¡Vida Nueva! ¡Si fuera verdad!...

Esta fiesta, este sueño que el hombre y la mujer elevan a Dios al comienzo del año, es un grito que el Padre escucha y atiende.

Si tiene usted más barriga, pero más corazón;

si tiene usted más arrugas, pero más amor;

si tiene usted más años, pero menos egoísmo...

¡FELIZ AÑO NUEVO!

 

Si luchas por los demás y piensas seguir haciéndolo;

si levantas a los que se encuentran caídos a tu lado,

si escuchas al que necesita explayarse con alguien,

si visitas al enfermo y al solitario,

si colaboras para remediar las injusticias;

si procuras una y mil veces ser bueno y portarte como un hombre o una mujer, aunque muchas veces constates que eres una calamidad;

si gastas trescientos sesenta y cinco días en ayudar al prójimo en lo que has podido...

¡FELIZ AÑO NUEVO!

 

         Si miras el año nuevo como algo inédito, lleno de posibilidades irrepetidas e irrepetibles que nunca se han dado, como un paisaje que nunca hemos contemplado, como una tierra virgen aún no conquistada, en el que cada día caerá un rayo nuevo de sol...

         Si sabes andar con capacidad de sorpresa, si comprendes de verdad que el hombre nunca es lo mismo, que el corazón no envejece si nosotros no lo entablillamos...

         Si te das cuenta de que cada segundo del futuro es un mensaje de Alguien que está más allá del tiempo, desde donde nos llama y hacia donde nos llama, aunque ya lo tenemos aquí cerca del corazón...

¡FELIZ AÑO NUEVO!

 

         Si sientes que el amor y la alegría todavía están vivos en algún rincón de tu conciencia, haciendo felices a los demás... y así siendo feliz tú mismo...

         Si crees que Dios es bueno y que nos ama, o al menos te gustaría creerlo, si crees que el hombre es bueno, en el fondo, o al menos te gustaría creerlo...

¡FELIZ AÑO NUEVO!

         Entonces a pesar de las apariencias ¡es usted más joven, señor! ¡Es usted más joven, señora!

         Que estos 365 días, que este año escribirás en el libro de tu vida, tengan los colores vivos de la amistad, de la paz y del bienestar.

         Que juntos podamos construir un mundo más humano, donde no haya odios, envidias, incomprensión... un mundo donde sólo encontremos solidaridad, comprensión y esperanza".

                            ¡Feliz Año Nuevo!

Oremos:

         Al empezar este nuevo año, te presentamos, Señor nuestros mejores deseos y nuestras más grandes esperanzas. Que tu gracia nos ayude a hacerlas realidad.

  • Te pedimos la paz, para todos los hombres; que cesen las guerras y el terrorismo; que todos los conflictos puedan solucionarse con el diálogo. ROGUEMOS AL SEÑOR...
  • Te pedimos respeto y justicia para todos los hombres; que cesen el empobrecimiento y la opresión, que vivamos en solidaridad y que salgamos al encuentro del pobre. ROGUEMOS AL SEÑOR...
  • Te pedimos la felicidad para todos los hombres; que todos aprendamos a ser felices y hacer felices a los demás. ROGUEMOS AL SEÑOR...
  • Te pedimos la salud del cuerpo y del alma para todos los hombres; que tu Providencia nos libre de todo tipo de desgracias y que discurran tranquilos los días de nuestra vida a lo largo de este nuevo año. ROGUEMOS AL SEÑOR...
  • Nos atrevemos a pedirte, Señor, algunas cosas más concretas: un poco más de trabajo, un poco menos de droga, más transparencia y tolerancia, menos fraude y corrupción, que desaparezca el terrorismo y mayor respeto y colaboración... ROGUEMOS AL SEÑOR...

 

 Bendícenos, Señor,  con tu paz. Haz de nosotros instrumentos de tu paz. Bendice con tu gracia a todos, especialmente a los que más sufren. Bendícenos a todos con amor.

 

Tengamos presente esta oración, y meditemos, nos hará mucho bien:

 

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.

Allí donde haya odio, que yo ponga amor;

allí donde haya ofensa, que yo ponga perdón;

allí donde haya discordia, que yo ponga unión;

allí donde haya error, que yo ponga fe;

allí donde haya desesperación, que yo ponga esperanza;

allí donde haya tinieblas, que yo ponga luz;

allí donde haya tristeza, que yo ponga alegría.

Señor,

que yo no busque tanto ser consolado... como consolar,

ser comprendido... como comprender,

ser amado... como amar.

Porque

es olvidándose... como uno se encuentra,

es perdonando... como uno es perdonado,

es dando... como uno recibe,

es muriendo... como uno resucita a la vida.

 

        Si tenemos posibilidad de ver la representación de Dios en un niño, acojámoslo, y sepamos que tenemos que hacernos niños para......

 

         Antes, sin embargo, de despedirnos, sellemos nuestros compromisos de ser portadores de paz y de alegría a lo largo de todo el año, 2017.

 

¡Feliz y próspero año, 2017!

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