SEPTIEMBRE 2014

Durante el mes de septiembre hemos asistido a la participación del día de Convivencia y acción de gracias de diferentes Cofradías y colectivos romeros aquí en la Basílica Real Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza.

Es emotivo escucharles emocionados dándole las gracias a Dios por intercesión de la Virgen de la cabeza, por cuando han recibido en el año y poniendo a sus plantas su vida y la de los suyos.

Otros inciden en la petición por esos hermanos que están en el lecho del dolor o con enfermedades "complicadas", que les hacen sufrir no solo a ellos, sino también a todos los que le rodean.

Reseñar como algunas cofradías hacen el intercambio de hermanos Mayores aquí en la Basílica. Asistimos al cambio de Hermanos Mayores de fiestas de la Cofradía de Alcaudete.

La asistencia es muy numerosa por parte de las Cofradías, y la participación en las celebraciones, suele ser muy intensa y emotiva.

La palabra de Dios nos hace profundizar en el misterio de nuestra fe, a la vez que nos ayuda en el conocimiento de las mismas escrituras y nos predispone para llevarla a nuestra vida.

Así, La Parábola de los dos hijos. El que dice que va a trabajar y no va.

El que dice que no va a trabajar, pero se arrepiente y va.

Para Jesús, lo importante no es lo que cada uno de ellos dice a su padre, la apariencia, sino lo que en realidad hace, los hechos.

Para Jesús, lo importante no es la fachada, lo que se aparenta, sino la realidad de la vida.

Jesús, critica en esta Parábola la postura ambigua de los que dicen “s픝 a Dios con la boca, para luego decirle “no” con los hechos, con el comportamiento de cada día.

Tenemos que ser personas de palabra. Tenemos que hacer lo que decimos. Cumplir lo que aparentamos. No debemos presentar por delante una cara, y por detrás estar haciendo lo contrario.

Como decíamos al comenzar esta Celebración, hay personas que gastan todas sus energías y la vida en disimular lo que no son, en falsear la propia imagen, para aparentar ante los demás lo que no son ni tienen.

Dan buena cara, dan buenas palabras, pero por la espalda hacen lo contrario.

Tenemos que darnos cuenta de que, en realidad eso es engañarse a ellos mismos, no a los demás. Es la peor de las mentiras.

Debemos ser como somos. Aparentar lo que en realidad somos.

Aunque esto no debe impedirnos el trabajar, el esforzarnos para conseguir ser mejores, el ir corrigiendo los fallos y defectos de nuestra personalidad.

 

Debemos caminar entre estos dos errores:

- Aparentar lo que no somos.

- Conformamos con ser así y punto.

Quedarnos parados, no trabajar para mejorar nuestra forma de ser. Ser unos vagos profesionales.

Creo que esta es la enseñanza de la Parábola de los dos hijos que hemos escuchado en el Evangelio de hoy.

Jesús nos enseña a ser como somos, a no aparentar, a no engañarnos a nosotros mismos.

Pero nos anima, también a trabajar, a esforzarnos por conseguir mejorar, para presentar una fachada mejor, pero respaldada con

hechos reales.

 

Vamos a pensar sobre ello, y vamos a trabajar para hacerlo realidad en nuestras vidas.

Terminada la celebración, se visita el Camarín de la Virgen, así como algunas otras dependencias para su conocimiento, Museo, Rosa de Oro....

En la casa de hermandad continuaran compartiendo con los hermanos, lo que son y lo que tienen.

 

secretaria

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