PUENTE DE LA INMACULADA

Hemos asistido al llamado "Puente" de la Inmaculada.

Miles de personas se han desplazado a vivir un puente "especial" con sus allegados a los diversos lugares de interés personal y familiar.

Hemos asistido a diversos actos de exaltación de la Virgen, uno de ellos, ha sido la presentación del libro "Romerías y Devoción Marianas en Tierras de Jaén", para mayor conocimiento de Ella a los lugares donde su libro sea llevado.

La asistencia de miles de personas a dar las gracias, pedir y venerar a la Virgen de la Cabeza, ha sido espectacular y de agradecer al Señor a través de nuestra "Morenita".

La participación en las celebraciones, especialmente de la peña del "Chaparral", ha sido significativa el día de la Constitución.

La enseñanza del evangelio es clara por eso hemos de reflexionar sobre la figura de María:

“Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.

La fe de María, su espera del Mesías fue tan intensa, tan firme, tan abierta a los designios del Padre, que hizo posible que se hiciera carne en ella el Mesías, el Hijo de Dios.

Fue una vocación singular, a la que María respondió con un “si”, también, singular y único.

También Jesús, puede y quiere nacer y desarrollarse en cada cristiano, en cada hombre, que vive abierto a lo que Dios le pide en cada momento, aunque lo llame de otra forma.

Para María no fue fácil. Cuando Dios irrumpe en la vida de una persona, trastoca todos sus planes, la lanza a la intemperie, al riesgo, a la inseguridad. María fue la primera que dijo un “si” definitivo al plan de Dios. En su “si” está el “si” de tantos millones de personas que a lo largo de los siglos han tenido fe en Dios, que tal vez no lo veían claro, que pasaban dificultades, pero que se fiaron de Él.

Su “si” inicial fue extendiéndose a todos los acontecimientos de su vida. Solamente a lo largo de los días irá comprendiendo a lo que se había comprometido con aquel “si”..

En el “si” de María hallamos el ejemplo, pleno y total, de nuestras pequeñas respuestas. Porque lo mismo que caemos en el mal somos capaces de generosidades.

María deja que Dios actúe plenamente en su vida. Frente a la actitud de autosuficiencia que preside tantas veces la actuación de los hombres, y que es la raíz profunda del pecado, María toma como estilo de su actuar la confianza total en Dios. El que actúa es Dios. Ella le deja actuar, no pone ningún tipo de estorbo a la acción divina.

Toda nuestra vida está entretejida de llamadas de Dios y de respuestas o evasivas nuestras. Toda nuestra vida está llena de ángeles o de mensajeros. Todas esas llamadas divinas a lo largo de la historia han sido “promesas” que en la mano de los hombres, en nuestras manos, está el que se puedan convertir en realidad.

Dios se nos comunica a través de las pequeñas ocupaciones de nuestra vida de cada día. No vayamos a buscarlo en otra parte.

Nuestra vida puede convertirse en una anunciación continua: hoy puedo ser yo el elegido para algo, hoy puede pedirme el Señor una respuesta, puede necesitar mi colaboración.

Hoy y siempre, la Palabra de Dios busca entrañas maternales que la acojan, alimenten y comuniquen. Hoy y siempre, el Señor espera escuchar el “si” de los pequeños y los humildes, el “si” de los libres y solidarios, el “si” de los hombres de buena voluntad.

También en nosotros, Dios, si le dejamos, puede obrar maravillas.

 

Secretaria

anterior siguiente