PALABRA DE VIDA
“QUINTO Domingo de PASCUA (ciclo C)”
Santuario, 24 de Abril, 2016
“ Amaos como yo os he Amado ”
Ambientación:
En ambiente romero, día grande, es ¡la Romería de la Virgen de la Cabeza!, donde cientos de miles de personas, se congregan en torno al Cerro del Cabezo, para venerar, exaltar a nuestra Madre del Cielo.
Miles de personas haremos realidad las palabras del Evangelio de Jesús, el distintivo del Cristiano "El Amor".
"Cristo nos dio en la Última Cena el mandamiento del Amor y nos dijo que el amor tenía que ser el principal distintivo de los cristianos.
Si Dios es Amor y Misericordia y el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, significa que nosotros –ante todo y sobre todo- tenemos que amar.
El cristiano que no ama, no sólo deja de cumplir el mandato del amor, sino que además renuncia a lo más esencial de la persona: el amor".
Lectura del santo Evangelio según San Juan,13,31-33a.34-35
Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: - Ahora es glorificado el Hijo del hombre y Dios es glorificado en él (si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará).
Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros.
Palabra del Señor
Comentario
1º El Evangelio nos presenta “el amor a los demás” como lo más importante del Mensaje de Jesús; como la principal característica por la que debemos distinguirnos los cristianos.
- El Evangelio nos presenta “el amor al prójimo” como la “línea” que separa a quienes están con Jesús de quienes se encuentran lejos de Él.
- Las palabras de Jesús son tajantes: “Si os amáis, seréis mis discípulos”. Por consiguiente, podemos afirmar lo contrario: “El que no ama no es discípulo de Jesús”.
- En otros muchos pasajes de la Biblia, se nos plantea lo mismo a los cristianos:
- “Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos unos a otros”.
- “Lo que hagáis a uno de vuestros semejantes, a mí me lo hacéis”.
- “Quien no ama, no ha conocido a Dios”
- “¿Cómo puede amar a Dios quien no ama a su hermano?”
2º ¿Y cómo es el amor que Cristo nos propone?
¿Qué características debe tener el amor cristiano?
- Universal: No se trata de amar solamente a los nuestros (familia, amigos, cultura, religión, clase social, nación...). Nuestro amor cristiano tiene que ser universal, es decir: además de amar a los nuestros, tenemos que amar también a los que tienen otra cultura; a los que pertenecen a otras religiones; a los que son de otra raza o nación.
- Gratuito: Vivimos en una sociedad utilitarista, cuya pregunta siempre es: ¿Para qué sirve?. Y en la medida en que una cosa nos sirve la valoramos y la amamos. Frente a ese amor comercial con que nos movemos en la vida, Jesús nos habla de un amor “gratuito”; a fondo perdido; sin esperar nada; desinteresado, como fue el amor de Jesús.
- Eficaz: No quedarnos solamente en palabras, deseos o buenas intenciones. Con eso no se soluciona nada.
Nuestro amor ha de ser “eficaz”: que solucione los problemas, que ayude a las personas.
Solo será posible desde el amor de Cristo, por eso pedimos por intercesión de su Madre la Virgen de la Cabeza para que nos ayude en esta tarea y encargo:
- Por todos los que viven sin ser amados, que no se sientan huérfanos o rechazados. OREMOS...
- Por todos los que viven sin amar, los egoístas y violentos, los que odian y desprecian a los demás, que reconozcan la locura que supone una vida sin amor. OREMOS...
- Por todos los que viven sin esperanza, que rejuvenezcan su espíritu y confíen en las promesas de Dios. OREMOS...
- Por la Iglesia, por todos los creyentes en Cristo, para que sean reconocidos por el amor y la entrega a los demás. OREMOS...
- Por los niños que reciben por primera vez la Comunión, para que tengan cada vez más hambre de Cristo. OREMOS...
- Por todos nosotros, para que nos comprometamos en la construcción de un mundo nuevo, en el crecimiento del Reino de Dios. OREMOS...
Ten misericordia, Señor, de todos nosotros y danos un corazón misericordioso.
Acción de gracias
Te damos gracias, Padre,
por la vida que hemos recibido de Ti.
Te damos gracias por los frutos de los creyentes,
que unidos a Ti,
hacen nuestro mundo más humano
y ponen las huellas de tu presencia entre nosotros.
Te damos gracias, Padre,
por aceptarnos en tu cercanía;
porque no te echas atrás
y quieres que nos unamos a Ti,
Vid verdadera,
nosotros, que somos sarmientos de otro arbusto.
¡Cómo podríamos dar frutos de novedad
si la savia que Jesús nos injertó
no corriera por nuestras vidas!
Gracias, Padre,
por haber convertido nuestra esterilidad
en fecundidad.
Gracias, Padre,
por esta unión tan estrecha con nosotros
que nos permite decir:
tu vida es nuestra vida.
Grupo Liturgia