"PALABRA DE VIDA"
“Décimo Primer Domingo, Tiempo Ordinario (ciclo C)”
Santuario, 12, Junio, 2016
«No me deseches, no me abandones».”
AMBIENTACIÓN:
"Nuestra Madre la Virgen de la Cabeza nos convoca en esta su Basílica a cuantos nos consideramos hijos de Ella, porque queremos estar más presentes en la vida de la Iglesia y en la divulgación de nuestra fe.
La petición de la liturgia de la Palabra presenta a Dios nuestra fragilidad, en tanto que la de la liturgia eucarística nos ayuda a adentrarnos más en su celebración.
Desde que empieza la asamblea se eleva al Señor una súplica: «No me deseches, no me abandones». Súplica del hombre, que vive la experiencia de su debilidad, de sus limitaciones y de su pecado y, a la vez, súplica del cristiano, que saca de su fracaso una convicción mayor de su dependencia absoluta respecto a Dios, sin el cual «nada puede». A quien se sabe redimido por Cristo, nunca le abandona el optimismo, puesto que espera de Él, la gracia para «agradarle con sus acciones y deseos».
El Señor Jesús instituyó el memorial de su pasión bajo el signo de una comida. El pan y el vino, convertidos en su Cuerpo y Sangre, alimentan a un mismo tiempo «nuestro cuerpo y nuestro espíritu». El pan único, fraccionado y distribuido, y el cáliz común, son «expresión de nuestra unión con Dios». Son el signo privilegiado de la unidad de aquella Iglesia, en favor de la cual pidió Jesús y a la que aspiran todos los bautizados".
Leamos la Propuesta de este Domingo:
+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas, 7,36-8,3
En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuese a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume, y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora.
Jesús tomó la palabra y le dijo: Simón, tengo algo que decirte.
Él respondió: Dímelo, Maestro.
Jesús le dijo: Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?
Simón contestó: Supongo que aquel a quien le perdono más.
Jesús le dijo: has juzgado rectamente.
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo, sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.
Y a ella le dijo: Tus pecados están perdonados.
Los demás convidados empezaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?
Pero Jesús dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vete en paz.
Palabra del Señor
Comentario:
"Una mujer pecadora está tocando a Jesús. La reacción de Simón es de indignación y escándalo. Aquella mujer es una indeseable a la que habría que alejar rápidamente del Profeta. La reacción de Jesús, por el contrario, es de acogida y comprensión. Sólo parece ver en ella un ser necesitado de amor, reconciliación y paz.
Esta actitud constante de Jesús, descrita a lo largo de todo el evangelio de Lucas, de acogida a los que parecen excluidos de antemano del Reino de Dios, nos ha de obligar a los cristianos a revisar nuestras actitudes hacia ciertos sectores y grupos a los que parece que negamos el derecho de acercarse a Jesús.
Entre estos grupos hay uno del que los cristianos apenas nos atrevemos a hablar: el mundo de los homosexuales y las lesbianas. Un mundo que las Iglesias han preferido casi siempre silenciar, mientras, socialmente, era objeto de distorsiones, desprecios y persecución.
Apenas ni una palabra de esperanza. Sólo condenas y anatemas para reducirlos a la oscuridad, al silencio o al desprecio de los demás. ¿Dónde han podido escuchar una palabra que les hiciera sentirse llamados también ellos al Reino de Dios? ¿Cuándo han podido saber que Dios es también para los indeseables de la sociedad? ¿Quién les ha abierto un acceso al Evangelio?
Y, sin embargo, también los homosexuales y las lesbianas tienen derecho al Evangelio aunque esta simple afirmación suene de una manera extraña y escandalosa a los oídos de bastantes cristianos.
Las comunidades cristianas nos hemos de preguntar qué ayuda hemos ofrecido a estos hombres y mujeres para crecer en madurez humana y responsabilidad cristiana. Qué mensaje han podido escuchar de nosotros para vivir su homosexualidad desde una actitud responsable y creyente.
No basta con adoptar una postura de condena o rechazo cuando la orientación global de la sexualidad de una persona queda fuera de su propio control. Ni se puede condenar de manera total y absoluta la vida de una persona reduciéndola a su sexualidad, sin tener en cuenta otros valores y dimensiones de su personalidad.
No se trata de silenciar las exigencias del evangelio a estos grupos, sino de anunciar y ofrecer también a estos hombres y mujeres la posibilidad de que descubran en Jesucristo su propia dignidad, la aceptación responsable de su condición y la acogida liberadora que les niega casi siempre la sociedad".
Pidamos al Señor por intercesión de nuestra Madre la Virgen de la Cabeza, por cuanto necesitamos para hacer posible el reino de Dios:
1º OREMOS POR NUESTRA IGLESIA DIOCESANA, de JAEN
Para que en comunión con el Papa Francisco y nuestro obispo D. Amadeo, viva este Año Santo, como un momentos extraordinario de gracias y de renovación espiritual. Roguemos al Señor.
2º OREMOS POR LOS PRESBITEROS, MINISTROS DE LA MISERICORDIA
Para que, con un corazón generoso, amen al pueblo que tienen encomendado con las entrañas misericordiosas de Jesucristo, Buen Pastor, y sean, a los ojos del mundo, el rostro compasivo del Señor, buen Samaritano. Roguemos al Señor.
3º OREMOS POR NUESTROS HERMANOS QUE SON PROBADOS Y SUFREN
Para que el Señor con su venida cure los dolores de los enfermos, de paz y alegría a los que no la tienen y libre al mundo de todos los males. Roguemos al Señor
4º OREMOS POR AQUELLAS PERSONAS QUE SE ENCUENTRAN ALEJADAS DE LA GRACIA DE DIOS DEBIDO A SU CONDUCTA DE VIDA.
Para que acojan la llamada a la conversión y se sometan a la justicia en este tiempo oportuno para cambiar de vida. Roguemos al Señor.
5º OREMOS POR CUANTOS PARTICIPAMOS DE ESTA CELEBRACIÓN, N........................MIENTRAS ESPERAMOS LA VENIDA GLORIOSA DEL SEÑOR.
Para que nos esforcemos en ser misericordiosos los unos con los otros, y merezcamos gozar del resplandor de Cristo cuando retorne al final de los tiempo. Roguemos al Señor.
Agradezcamos a Dios Su llamada y su presencia en nuestras vidas:
Acción de Gracias:
"Llegue a Ti, Señor, nuestra acción de gracias que nace de todo lo que de ti recibimos y de cuanto aquí hemos celebrado. Haz que sepamos vivir colaborando por transformar la vida y el mundo de modo que sean espacio donde las personas puedan descubrir tu amor".
¡Viva la Virgen de la Cabeza!