PALABRA DE VIDA
NOCHE-BUENA.- CICLO: C
Santuario, 24 de Diciembre, 2015
Luz en la noche
Ambientación:
Celebramos hoy la fiesta más bonita y entrañable de nuestra religión: la Navidad. El nacimiento de un niño siempre es motivo de alegría y de esperanza. El nacimiento de un Niño-Dios, además de un misterio, es lo mejor que nos podía suceder, porque Dios, en verdad, nos ha visitado y se ha quedado con nosotros. Jesús no ha nacido para que suframos, ni para que tengamos miedo, ni para condenarnos. Jesús ha nacido para iluminar nuestra vida, para amarnos y perdonarnos, para ayudarnos y conolarnos. Celebramos hoy el Nacimiento del Niño-Dios con la misma alegría, si es posible, que teníamos cuando éramos niños.
+ Lectura del santo Evangelio según san Lucas, 2,1-14
En aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero.
Este fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad.
También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret en Galilea a la ciudad de David, que se llama Belén, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.
En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño.
Y un ángel del Señor se les presentó: la gloria del Señor los envolvió de claridad y se llenaron de gran temor.
El ángel les dijo: - No temáis, os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que Dios ama.
Palabra del Señor
Comentario:
"FELIZ NAVIDAD.
- Ningún saludo mejor para esta noche (este día) que el saludo tradicional de toda la vida: ¡Feliz Navidad! ¡Felices Fiestas!
- Ninguna fiesta cristiana ha marcado la historia y posiblemente nuestra propia vida como esta fiesta de la Navidad.
- En estos días nos sentimos especialmente contentos. El mundo, la vida y las personas nos parecen distintos.
- Las vacaciones, las fiestas, los regalos, las reuniones familiares..., todo contribuye a hacer de las Navidades una época maravillosa del año.
HOY ES NAVIDAD.
- Pero puede suceder que las navidades, las fiestas, los regalos, etc., nos impidan descubrir el sentido cristiano de la Navidad.
- Porque puede suceder que los anuncios, la propaganda, los reclamos de la publicidad, anulen el Nacimiento de Jesús.
- Nosotros, además de celebrar con alegría y con ilusión estas fiestas de Navidad, en el calor de la familia, debemos celebrar –como cristianos- el Nacimiento de Jesús: ese gran Misterio de Dios hecho hombre.
- Y al celebrar el Nacimiento de Jesús, recordamos el hecho insólito de que Dios “se ha hecho uno de nosotros y está con nosotros y entre nosotros”.
- Jesús nos ha enseñado que la verdadera felicidad, la salvación, no está en el dinero, ni en el éxito, ni en el poder, ni en la riqueza ni en la violencia.
- Él, siendo Dios, se hace hombre, como uno cualquiera. Él, siendo Dios, nace de una familia humilde, en soledad y en pobreza. El amor será su comportamiento, su lema, su ley, su predicación.
- Y el amor es el mensaje de la Navidad. Porque la Navidad es el gran anuncio y la proclamación universal:
- De que Dios nos ama en la persona de su hijo Jesús, hecho hombre.
- De que nosotros debemos vivir ese amor: ayudándonos, perdonándonos, solidarizándonos, compartiendo".
Si así lo hacemos: ¡FELIZ NAVIDAD!
Necesitamos la ayuda de Dios, se lo pedimos por intercesión de nuestra Madre la Virgen de la Cabeza:
En esta noche bendita (este día santo) en que Dios se hace más cercano a nosotros en la persona de su Hijo Jesús, acudamos a Él con toda confianza diciéndole: ¡ESCÚCHANOS, SEÑOR!
- Para que desaparezca de nuestra vida el odio, la venganza y aumente nuestro amor.
ESCÚCHANOS, SEÑOR.
- Para que desaparezca de nuestra vida la envidia, la soberbia y Jesús nazca dentro de nosotros.
ESCÚCHANOS, SEÑOR.
- Para que cesen las guerras, la violencia, el terrorismo y reine la paz entre los hombres y entre las naciones.
ESCÚCHANOS, SEÑOR.
- Para que desterremos de nuestra vida la indiferencia, la insolidaridad y crezcamos en la fe y en el amor.
ESCÚCHANOS, SEÑOR.
Te pedimos, Señor, en esta fiesta del Nacimiento de tu Hijo Jesús, que nos bendigas a todos con tu paz, con tu amor y con tu perdón.