LA ROMERIA TODO UN ACONTECIMIENTO SOCIAL

 

La Romería es un acontecimiento social que trasciende todo lo conocido y hace surgir pensamientos y sentimientos difícil de catalogar.

 La Romería no es solamente el día que se celebra, como en nuestro caso el 26 de Abril, 2015, sino que lleva un antes y un después.

El antes es un sin vivir, de preparativos, religiosos, culturales, y lúdicos de todo tipo, donde se dan cita jóvenes y mayores en un vivir sin reservas.

La preparación de los actos religiosos, acompañados, con conferencias, cursos, para que los nuevos hermanos puedan incorporarse a la Cofradía, marcan el movimiento de que las familias trasmiten los valores e inquietudes que a ellos les ha llevado a vivir su amor por la "Morenita".

Se ve la asistencia de familias que con inquietud y alegría  llevan a sus hijos para que reciban la medalla que les identifica con lo que creen y aman.


Las celebraciones, se preparan con mimo para que den la posibilidad a vivirla como única que les marcará a lo largo de su vida.

Traslado de la Imagen, para su ofrenda de flores, actos que van marcando las etapas de un Abril, que les llevará a la cumbre del Santuario donde será el acto ultimo de ver a su Madre del cielo.

El Señor nos dice: “Yo conozco a mis ovejas, y las mías me conocen”...

Pero no sólo eso. Nuestro pastor no es sólo alguien que nos atrae por su amor entregado hasta la muerte. Nuestro pastor es alguien que nos ama a cada uno personalmente, alguien a quien nosotros podemos también amar personalmente. Él nos ha dicho también hoy: “Yo... conozco a las mías, y las mías me conocen” Es un amor de persona a persona...

Cuantos nos acercamos al Santuario vamos al encuentro de María, Ella nos da la seguridad de poder llegar a encontrar lo que buscamos y la respuesta a las interrogante que tenemos.

El encuentro de Jesús y de María Magdalena la mañana de Pascua es nuestro mismo encuentro, el de cada uno de nosotros. Es una corriente de amor entre él, Jesús, y cada uno de nosotros, con nuestra vida concreta, con nuestros aciertos y nuestras equivocaciones, con nuestros momentos de generosidad y nuestros egoísmos y perezas, con nuestro convencimiento de fe y nuestros olvidos a veces demasiado frecuentes. Él nos ama personalmente, nos llama siempre por nuestro nombre. Y nosotros, también, más allá de toda flaqueza, le amamos y le seguimos con gozo. No podríamos dejar de seguirle, no podríamos dejar de querer seguirlo cada vez más de verdad, más sinceramente.

Nuestra búsqueda se llena en el encuentro con María, por eso la esperamos y vitoreamos al paso por nuestras calzadas, Cofradías y colectivos romeros.

No hemos de olvidar, que Romería, es también los cientos de hombres y mujeres que no vemos, o que parece que están al margen y solo surgen cuando hay una necesidad, (esguinces, tirones),  etc. que nos atenderán para que me sea posible llegar al camarín del cielo.

 Su trabajo, entrega y disponibilidad hace que su trabajo vaya más que una atención primaria o técnica, sino que:

La verdadera eficacia del trabajo la da el amor 

Me gusta mucho repetir —porque lo tengo bien experimentado— aquellos versos de escaso arte, pero muy gráficos: 

mi vida es toda de amor /

y, si en amor estoy ducho, /

 es por fuerza del dolor, /

que no hay amante mejor /

que aquel que ha sufrido mucho.

Ocúpate de tus deberes profesionales por Amor: lleva a cabo todo por Amor, insisto, y comprobarás, precisamente  porque amas, aunque saborees la amargura de la incomprensión, de la injusticia, del desagradecimiento y aun del mismo fracaso humano, las maravillas que produce tu trabajo.

 ¡Frutos sabrosos, semilla de eternidad! 

Trabajemos, y trabajemos mucho y bien, sin olvidar que nuestra mejor arma es la oración. Por eso, no me canso de repetir que hemos de ser almas contemplativas en medio del mundo, que procuran convertir su trabajo en oración.

La vuelta "a la realidad", una vez vivido intensamente la Romería de sus muchas y variadas vivencias, nos aboca a prepararnos para seguir viviendo la Romería en nuestros lugares de origen.

Seguirán dando pie a mi trascendencia poder llevar a los míos lo vivido, y la mejor forma es haciendo participes en los actos que se a vecina en nuestro pueblo. asistiendo a los actos fiel testimonio de lo que creemos.

Todo camina en el desgranar día tras día el devenir de nuestra historia, por eso, le pedimos a quien todo le es posible, que nos de fuerza, para poder vivir una nueva romería, para que podamos cantarle hasta que nos llame a la nueva y definitiva romería celestial                                                                                                                                                             

 

 

 

 

 

 

 

¡¡¡Viva la Virgen de la Cabeza!!!

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