LA EPIFANÍA DE JESÚS
Si el pasado día 3 de enero celebrábamos el Dulce Nombre de Jesús, a los pocos días de la conmemoración de su nacimiento, el próximo día 6 de enero celebraremos el día de la Epifanía del Señor, también conocida como la Adoración de los Reyes Magos.
Etimológicamente, epifanía significa “manifestación” o “revelación”.
Así, este próximo día 6 de enero, Jesús se manifiesta o se revela a todos los pueblos gentiles, simbolizando que su mensaje de salvación es universal, para todos, sin distinción alguna.
La Adoración de los Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar viene a dar testimonio fehaciente de este hecho. Guiados por una estrella, algo les indicó que la siguieran hasta llegar a Belén. Y lo vieron y conocieron su divinidad.
Y le ofrecieron tres regalos: oro, incienso y mirra. Y cada uno con el significado de su encarnación:
-Oro, como Rey del Universo.
-Incienso, como Dios.
-Mirra, como hombre que vivió con nosotros.
Pero Dios Padre quiso manifestar o revelar, también, ante la multitud, que Jesús es su Hijo Amado. Y lo hace con el Bautismo de Jesús en el Río Jordán, cuando el Espíritu Santo, en forma de paloma, desciende sobre Él.
Mateo así lo dice en su Evangelio. Se celebrará el domingo siguiente de la Epifanía.
Por último, Jesús mostró o reveló su poder divino en las Bodas de Caná, cuando convirtió el agua en vino.
Aunque la Adoración de los Reyes Magos es la más conocida, no hay que olvidar que, tanto el Bautismo de Jesús como su primer milagro fueron otras dos importantes revelaciones que marcarían su vida terrenal.
Santuario, enero 2026.
R.C.S.
