¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCION!
¿CRISTO RESUCITÓ?
Hemos celebrado y recordado la muerte y resurrección de Cristo, pero la gran pregunta e interrogante que el hombre se hace es, ¿CRISTO RESUCITÓ?. ¿COMO LO PUEDO SABER?.
La respuesta está en cada uno de nosotros sí...
Sabremos que ha resucitado si llegan hasta nosotros los signos de su presencia, de manera que nos sintamos renovados y resucitados. No hace falta que veamos efectos milagrosos, sino que experimentemos de algún modo la fuerza del Espíritu.
Signos pascuales
La alegría.Ya no hay lugar para la tristeza, porque Cristo está en ti y te salva. Es un fruto del Espíritu, fuente de gozo inagotable. Nadie te lo puede quitar.
Los hombres pascuales son testigos de alegría, pero una alegría especial, es pacífica y compasiva. Se acerca al que sufre y comparte con él, transmitiéndole esperanza.
La fortaleza. Jesús repetía muchas veces: No temas. No temáis. Soy yo. Y cuando los discípulos se llenaron del Espíritu hablaban y actuaban con valentía. Jesús también te dice: No temas. Yo estoy contigo.Pues si Cristo está contigo, ¿qué vas a temer?
El amor,que es perdón, es gracia, es comunión, es entrega. El amor es el que vence a la muerte. Si tienes deseos de darte a los demás, de perdonar mejor, de vivir para los demás, de mejorar la convivencia y la amistad, entonces es que estás resucitado, que ya no vas a morir, y es prueba de que Cristo resucitó.
El amor es la creación y la vida nueva, la libertad verdadera, la santidad auténtica. Viviendo en el amor, vivirás la Pascua plenificada, la que se deriva de Jesucristo.
Testigos de la Pascua
Los hombres pascuales no selimitan a vivir la Pascua, sino que se esfuerzan por llevarla a los demás. Quieren extender la vida nueva de Jesucristo y sembrar su resurrección en el mundo. Quieren poner gracia donde hay pecado, salud donde hay herida, alegría donde hay tristeza, reconciliación donde hay ruptura y esperanza donde hay desencanto. Sembrar resurrección es evangelizar a los pobres, integrar a los excluidos, levantar a los que yacen en el polvo. Son semillas de resurrección la amistad, el perdón, la solidaridad, el servicio, la comunicación de bienes, la común-unión, cualquier gesto o sentimiento de amor. Sembrar resurrección es transmitir un poco de amor y de alegría, de libertad y de vida a quien carece de ellas. Así les ayudas a resucitar. Pero así ayudas también a resucitar a Jesucristo, a completar su resurrección.