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PALABRA DE VIDA CORRESPONDIENTE AL QUINTO DOMINGO DE CUARESMA 2018

escrito por:  admin hace 9 meses  498 visitas

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PALABRA DE VIDA

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA. CICLO B

Santuario, 18 de Marzo de 2018

                        "Nos preguntan: ¿Quisiera ver al Señor...?  ¿Cuál es nuestra respuesta?"

 

Ambientación

            Hermanos bienvenidos, una vez más, a esta oración compartida y haber respondido a la llamada de Dios.

        

         En este domingo de Cuaresma se nos recuerda algo que es, al mismo tiempo humano y sobrecogedor: Que Jesús tuvo miedo.

Jesús sabía o intuía lo que le iba a suceder y suplicó a Dios que le librara de aquel sufrimiento, pero que no se hiciera su voluntad, sino la de Dios.

         Y Jesús, obedeciendo a Dios nos da ejemplo y sufriendo nos demuestra su gran amor.

(Un momento de silencio)      

           

             El Señor siempre nos ofrece su perdón a quienes nos acercamos a Él contritos y humillados; abramos, pues, nuestros corazones a su misericordia:

 

- Tú que te opones a todo mal. SEÑOR, TEN PIEDAD...

- Tú que has sufrido por nosotros. CRISTO, TEN PIEDAD...

- Tú que nos impulsas a ser santos. SEÑOR, TEN PIEDAD...

 

Oración:

     Señor, tu Hijo aceptó la muerte en Cruz

para salvar a todos los hombres.

Entregó su vida

para traernos los frutos de la salvación.

A nosotros nos cuesta seguir su ejemplo,

nos cuesta ir entregando la vida poco a poco,

en los trabajos y en las tareas de cada día,

para que dé frutos abundantes

en las personas que nos rodean.

Danos fuerzas para seguir a Jesús

y poder entregarnos al servicio de los hermanos. AMÉN

 

En la presencia de Dios escuchamos la Palabra

+ Lectura del santo Evangelio según San Juan, 12,20-33

 

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos gentiles; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: - Señor, quisiéramos ver a Jesús.

Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús.

Jesús les contestó: - Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mimo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.

Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre.

Entonces vino una voz del cielo: - Lo he glorificado y volveré a glorificarlo.

La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo: - Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacía mí.

Esto decía dando a entender la muerte de que iba a morir.

Palabra del Señor

 

COMENTARIO:

“Queremos ver a Jesús...”

 

Es la demanda más urgente del mundo de hoy a los cristianos.

La vida cristiana o es epifanía, manifestación de Dios o es una horrible charlatanería.

Creyente, si el Señor a quien has entregado tu vida no te ha defraudado, intenta tú no defraudar las esperas de los hermanos.

El mundo está hoy orgulloso de todas sus conquistas y se jacta de estar bajo el signo del progreso. Y todos los hombres están atrapados por un ritmo frenético y agitado de vida... Corren y corren, pero en esa carrera han terminado por dejar a las espaldas muchas cosas importantes: Dios, la oración, la atención, los ideales...

Es más, muchas veces se ha olvidado de sí mismo, ha perdido su propia identidad. El hombre está desmemoriado y atolondrado.

Pero también: el hombre está insatisfecho.

Sobrealimentado, puede disponer de placeres y comodidades que le ofrece la técnica y el confort... Pero le falta algo...

No tiene necesidad de dinero, sino simplemente de todo aquello que el dinero no puede dar...

Y se trata de despertar la nostalgia de lo que ha perdido. En una palabra, se trata de devolverle el deseo de Dios...

Sucede, con frecuencia, que nos lamentamos de la indiferencia, del desinterés de los hombres y mujeres de nuestro tiempo hacia Dios, hacia las cosas del “espíritu”.

Un sacerdote decía: “En mi parroquia tengo la impresión de estar en medio de una manada de individuos que roncan”.

Pero en estas circunstancias es honesto que nos preguntemos: Y nosotros ¿qué hacemos para despertarles? ¿Qué capacidad tenemos de inquietarles? ¿Qué imagen de Dios podemos presentar?

Saint- Exupéry dice amargamente: “Dejamos dormir a mucha gente”.

Entonces, ¿cuál es la misión fundamental del cristiano en relación al mundo moderno? Creo que es precisamente el don de la nostalgia.

Nostalgia de otra cosa. Nostalgia de OTRO.

El hombre además del coche, el televisor, el ordenador y una colección discreta de ídolos, posee en las profundidades de su ser: la marca de fábrica. Podríamos decir: la cicatriz de Dios. “Y dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza...”.

En cada hombre y mujer existe esa marca de fábrica, quizá sepultada bajo montones de polvo y... sueño.

Nuestra tarea es precisamente hacer de espejo. Despertar esa imagen, sacarla a la luz.

Quisiera dejaros amigos, al terminar esta reflexión, un ejercicio de fantasía. Intentad imaginar que alguien, hoy, os aborda y os lanza la misma petición que a Felipe: - Quisiera ver al Señor... ¿Cómo nos las arreglamos?.

Y una última imagen para nuestro examen:

Cuando murió el sacerdote Amadeo Ayfre, tenía cuarenta y dos años. Con su pequeño coche se había estrellado contra un árbol. Su epígrafe más hermoso fue dictado, aunque involuntariamente, por una actriz: - Qué quiere que le diga –confesó a una periodista que la entrevistaba- era un hombre que, cuando te encontrabas con él, te hacía que te entrarán las ganas de Dios...

Pensad un poco. ¿Os ha ocurrido alguna vez que hayáis provocado en alguien el deseo de Dios?...".

 

Es el momento de hacer silencio, meditar.........

 

      Oremos y pidamos al Señor por intercesión de nuestra madre la Virgen de la Cabeza.

 

Unidos a Cristo Jesús, presentamos nuestras súplicas a Dios, pidiéndole que nos ayude a corregir los fallos de nuestra vida.

 

1.- Para que la violencia no tenga cabida en nuestra vida, sino el amor y la paz. ROGUEMOS AL SEÑOR...

 

2.- Para que no dejándonos llevar por el egoísmo, seamos generosos dando y compartiendo.

ROGUEMOS AL SEÑOR...

 

3.- Para que superando toda tentación de insolidaridad vivamos solidaria y fraternalmente interesados por los más necesitados.

ROGUEMOS AL SEÑOR...

 

4.- Para que no nos dejemos arrastrar por el conformismo, sino que el esfuerzo, la ilusión y la esperanza estén siempre presentes en nuestra vida.

ROGUEMOS AL SEÑOR...

 

Escucha, Señor, nuestras súplicas y ayúdanos en todas nuestras debilidades. AMEN

 

Dirijámonos al Padre común, con la Oración que él nos enseñó.

PADRENUESTRO.....

 

Damos Gracias

 

Mucho podemos aprender, si observamos la naturaleza.

Tú, Señor, tienes mil formas de enseñar,

si queremos aprender.

Cuando vemos al labrador enterrar la semilla en el campo,

nos da cierta pena.

Pensamos en todo lo que va a perder de esa semilla tan buena.

¿No habrá otra forma de tener trigo para comer?

Pero, al llegar el verano, y ver el campo lleno de espigas,

que han nacido de aquellas semillas,

reconocemos que ha merecido la pena sembrar.

Nos damos cuenta de que ha sido necesario enterrar,

que la semilla tenía que morir en la tierra,

para ahora dar tanta cosecha.

¡A cuántas cosas tenemos que renunciar!

¡Mucho tenemos que sacrificar en la vida!

Tiene que morir nuestro egoísmo,

para que brote el amor.

Esta es la lección que nos das Tú, Señor,

al hablarnos de la naturaleza:

en la semilla, en el labrador, en la cosecha.

Queremos ser semillas tuyas, Señor,

y ser enterrados, entregar nuestras vidas

para que los demás tengan frutos.

 

¡No hemos de olvidar!

¡Conviértete y cree en el Evangelio!

"BUENA SEMANA"

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