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LECTIO DIVINA CORRESPONDIENTE AL SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

escrito por:  admin hace 1 año  2313 visitas

 Actos

​LECTIO DIVINA CORRESPONDIENTE AL SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

1.- INVOCACION AL ESPÍRITU

Ven, Espíritu Santo,
penetra con tu luz en mi corazón,

ilumina los escondrijos de mi conciencia,

que no quede nada oculto, nada sin salir a tu luz.

Ven a mí, entra en mí. Sé mi guía y mi aliento,

mi asidero y mi amarre. Te necesito en mi debilidad,

en mi cobardía y mis miedos.

Que me deje seducir por ti,

que me sienta iluminado y acorazado en ti.

Tú que eres viento arrasa con mis temores,

purifica mis cobardías y limpia mi mediocridad.

Llena mi vacío con tu amor,

Empapa mi vida con tu Palabra,

llena mi corazón con tu vida.

Tú que eres fuerza, vigor y energía

rompe en mí el tedio, la monotonía, la acedia,

la vulgaridad de una vida no enraizada en Cristo,

el ser sarmiento no unido a la cepa Jesús.

Quiero ser fruto, racimo de uvas

que engendra vino generoso, entregado, abnegado.

Quiero ser sangre derramada y ofrecida

en servicio de los esclavos, pobres y malheridos.

Enriquéceme con tus dones y carismas,

alienta en mí el carisma liberador,

quema mi corazón en tu hoguera

y sea yo otro Cristo redentor.

 

2.- DIOS NOS HABLA POR SU  PALABRA

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 2, 1-11

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dijo: No les queda vino. Jesús le contentó: Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora. Su madre dijo a los sirvientes: Haced lo que él os diga. Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: Llenad las tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó:

Sacad ahora, y llevádselo al mayordomo. El mayordomo probó el agua convertido en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes si lo sabían, pues habían sacado el agua, y entonces llamó al novio y le dijo: Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú en cambio has guardado el vino bueno hasta ahora. Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.

 

3.- AHONDANDO EN LA PALABRA

  • Las Bodas de Caná es el primero de los siete signos que realizó Jesús según nos describe Juan en los capítulos del 2 al 12 (incluido). Por eso, se llama el Libro de los signos.
  • Junto a los signos milagrosos, el evangelista Juan ha descrito una serie de discursos, diálogos y debates que constituyen el sentido teológico de la enseñanza de Jesús. Cada episodio tiene su contenido doctrinal, que debemos captar. Es decir que cada signo encierra una parte narrativa y otra parte discursiva, que es la catequesis que explica el sentido de la acción o signo milagroso.
  • Estamos en "la hora" de los signos; de la lectura creyente de la vida; de los desposorios entre creyentes y en la hora del amor. El novio se ha quedado para siempre entre nosotros, y es la hora de la felicidad, de la acción de gracias y de la gratuidad

 

1. Tres días después, hubo una boda en Caná de Galilea

  • El evangelista va contando los días de la manifestación de Jesús. Ver: 1, 29, 35 y 43. Con esta referencia de datos, se completa una semana. Y este modo de narrar quiere decir que queda formada una semana. Por tanto, con la frase tres días después, se nos dice que comienza un tiempo nuevo. Como la creación (según narra el Génesis) se realizó en seis días, y el séptimo descansó el Creador, así ahora, va a comenzar en Jesús la nueva creación.
  • La imagen de la boda también nos hace referencia al nuevo tipo de relaciones entre Dios y el pueblo, a semejanza de un matrimonio, como ya lo describió el profeta Oseas. Señala, pues, la actuación de Jesús, el tiempo de las relaciones íntimas entre Dios y su pueblo.
  • La boda de Caná es signo de las bodas de la sangre de Cristo, el verdadero Esposo. La mejor imagen del Reino de Dios es la del banquete de bodas, donde la comida es exquisita y la fiesta es contagiosa. Y es una boda en la que todos participan: Jesús, invitado principal, su madre María, los discípulos, parientes y amigos. Dios se revela desde la vida misma, a través de los acontecimientos humanos. Para el discípulo de Jesús, la vida es una fiesta continua en la cual las relaciones son de amor y de servicio.

2. Había allí seis tinajas de piedra

  • Las tinajas eran de piedra, no de barro, que era lo común. Se quiere destacar que la piedra no era un elemento que se dejaba contaminar por la impureza legal. Esto quiere decir que Jesús trae la pureza total, basada no en el cumplimiento de la ley, sino en la fe en Jesucristo. Dios salva al hombre, no por el cumplimiento de la ley, sino mediante la fe en Jesucristo (Gal 2, 16).
  • Y las tinajas eran seis, siete menos uno. Recuérdese que, en la Biblia, el siete es un número perfecto. La ley antigua era imperfecta y debía dar paso al vino excepcional y abundante de los nuevos tiempos mesiánicos.
  • No les queda vino. La advertencia es de María la Madre, que intuía la necesidad de una salvación más completa, que traería su Hijo Jesús.
  • En este primer signo del evangelio de San Juan estamos asistiendo al alumbramiento de la Iglesia. Las "viejas tinajas de las purificaciones" (v.6) se habían quedado obsoletas, vacías, inútiles. "Llenadlas" (v.7), que el nuevo contenido va a promover la alegría y el gozo en "la última hora" (v.10), la hora de "la mejor calidad" (v.10); es la hora del Hijo, la hora mesiánica, la hora de la presencia salvadora de Dios.

3. Mi hora aún no ha llegado

  • La hora señalada por Jesús no es la hora de hacer milagros, sino la hora de su pasión y muerte. Es la hora en que Jesús está cumpliendo totalmente la voluntad del Padre. Y para realizar plenamente el plan del Padre, Jesús no quiere, de ninguna manera, distanciarse de su voluntad.
  • A su madre María, Jesús le llama mujer. Como así le llamará en el momento supremo de la cruz. Pretende Jesús sacar la escena del ámbito estrictamente familiar. Así Jesús indica que los lazos de la nueva familia de Dios son más fuertes que los de la sangre, Mi madre y mis hermanos son ¡os que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica (Lc 8, 21).

4. Tú has reservado el mejor vino hasta ahora

  • El vino generoso y el mejor lo brinda el mismo Jesús, entonces, por medio del signo milagroso, y siempre, pues nos invita al banquete del Reino y hace posible que vivamos complacidos y salvados.
  • Los nuevos tiempos, los tiempos mesiánicos, se abren con este vino nuevo y generoso que nos trae Jesús, uniendo a María, la Madre, que ruega humildemente a su Hijo y que participará totalmente cuando llegue la hora suprema de la entrega al Padre por la salvación de todos.
  • Así Jesús manifiesta su gloria y sus discípulos creen en El. Es el primer fruto que Jesús realiza por medio del signo del agua convertida en vino.

 

 

4.- MEDITA Y COMPARTE

 

  • Me gusta el detalle de que la Virgen cayó en la cuenta de que no les quedaba vino suficiente.  Ella advierte que se ha acabado  el vino y se lo hace saber a su Hijo, a costa de ganarse una respuesta -en las palabras - decididamente áspera: “mujer que nos va a ti y a mí, no ha llegado mi hora”.
  • María interviene, no porque en la mesa falte el pan, sino porque ha desaparecido el vino. Aquí salta nuestra distinción entre necesario y superfluo.
  • ¿Veo reflejada en mí esta capacidad detallista y observadora de María? ¿Estoy atento en el trato con los demás, y en comunidad, de aquellos detalles que  sirven para el bien, la armonía y la necesidad de los herman@s? ¿Sigo en mi vida el criterio común de que cada uno se las apañe como pueda?
  • ¡Cuánta ausencia de delicadeza, de detalles, de preocupación por el herman@, de adelantarse para que todo esté a punto y se potencie la armonía y la comunión! La vida en comunidad se fragua, se construye a base de “detalles” con los hermanos. Normalmente en nuestra vida comunitaria faltan detalles: el saludo de “buenos días” por la mañana al encontrarnos en la oración, el preguntar al hermano cómo se encuentra, el dibujar una sonrisa o un saludo cuando te encuentras con el hermano en el pasillo o “claustro”, el pedir las cosas “por favor”, el agradecer los detalles de los demás, el preocuparte por el hermano si necesita algo, o cómo le ha ido la mañana o el día, el despedirse por la noche con un “que descanses”,…
  • Da la impresión que vivimos como ajenos a la vida de los hermanos. Quizá se cumple así el dicho que la vida en comunidad es de aquellos que “viven sin amarse y mueren sin conocerse”. ¡Qué triste! ¡Vivimos, como solteros en piso compartido! ¡Cada uno a lo suyo!......
  • Causa una verdadera pena ver a herman@s que se muestran  más delicados y con más “gestos” de amabilidad, de simpatía, de compartir, de amistad, con la gente de fuera que con los propios hermanos de comunidad
  • ¿Estoy ofreciendo a los hermanos de comunidad y a los beneficiarios de mi apostolado lo mejor de mí mismo? ¿O les ofrezco el sabor del vino peleón del tetrabrik y me guardo el buen sabor del “reserva” para mí solo o “mis amigos”?
  • ¿Pongo al servicio del “bien común” todos los carismas y dones que el Señor que ha regalado? ¿Qué carisma o don me reservo? ¿comparto mis cualidades para favorecer la comunidad y ayudar a crecer en el bien común a todos los hermanos?
  • ¿Qué modelo de comunidad estoy construyendo? ¿No creo que ya debe llegar “mi hora”, como a Jesús, para que empiece a generar “signos” de amor, de reconciliación, de comunicación y diálogo, de compartir, …?
  • Una caridad descuidada, sombría, burocrática, que se limita al deber, a lo estrictamente necesario, es lo opuesto al  amor. No es posible amar sin una pizca de fantasía, de imaginación, de alegría, de creatividad.
  • Qué maravillosa sería la vida en comunidad si todos estuviéramos más atentos de los demás y tuviéramos la capacidad de «sorprender» o sea, el de producir lo inesperado, lo imprevisible. Eso que el otro no se espera, que ni siquiera se atreve a soñar, no digo a exigir. Como le pasó al mayordomo de la boda.
  • Dice el evangelio que las tinajas de piedra estaban vacías. Servían para el rito de las purificaciones. El ritual complejo de las purificaciones esconde su ineficacia. La relación entre Dios y el hombre sólo se puede restablecer a través del amor. EI hombre ya no debe sentirse ligado a Dios por la atadura del miedo. «No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud del amor» (1 Jn 4,18).
  • Analizo mi situación en comunidad, las relaciones interpersonales entre los herman@s: ¡cuánto vacío! ¡cuánto distanciamiento afectivo, dialogal, comunicativo! Cumplimos el rito de “hacer cosas en común”: rezos, comida, actos comunitarios,… ¡Pero cuánta ineficacia!¡Cuánto vacío!¡Cuánta soledad entre los muros de un convento!!

 

  • Y Jesús obró el signo de la transformación, del cambio, de lo insuperable: agua por vino de reserva.
  • Yo no debo esperar más tiempo para gestionar desde mí ese mismo cambio realizando signos de amor, de donación, de compartir los carismas y dones que Dios Trinidad me ha regalado. Hay muchas personas, especialmente los pobres, los presos, los inmigrantes, marginados y despreciados que esperan de mí ese signo definitivo de persona convertida a la causa del Reino, a la causa de los pobres y llenarles de felicidad.
  • Cuando repaso la lista de los carismas presentada por Pablo, me sorprendo pensando sobre cuál de ellos es mi preferido. Cristo me ha convocado para vivir el carisma de la misericordia y la redención en el seno de la Familia Trinitaria.
  • Esto me da pie para que, con María y su Hijo Jesús, me adelante y me ponga al servicio de los pobres y cautivos, de cuantos me necesitan para vivir en paz, en esperanza, en libertad

5.- ORACIÓN

Cuando tengas ganas de odiar, haces que el mal y el odio ganen la partida, cuando tengas ganas de desesperarte, haces que La Esperanza sea un poco más pequeña en el mundo, cuando tu dejas de creer, la Fe se va apagando un poco más.
No estás solo, jamás lo has estado, pero hay que comprender que la vida no se vence como el mundo te ha enseñado, a quien a espada hiere a espada muere,y quien muere amando lo que ama recobra la vida y la gana para siempre.

Cuando te golpeen mírales a los ojos y perdónalos,
cuando te roben ayúdales a que se lleven todo,
cuando te inciten a herir apuño, abre la mano y da,
cuando te quiten todo, trabaja el doble,
cuando te odien, ama con más fuerza,
cuando te calumnien, ten más paz, cuando te ofendan, sonríe, cuando te hagan sentir menos, acurrúcate en Dios, cuando la enfermedad toque la puerta, invítala a pasar y cuéntale tu vida cuando la desesperanza irrumpa en tu vida, cuéntale acerca de tu Dios,

cuando  la libertad está lejos, alcánzala con la esperanza y la fe en ti, cuando el pesimismo llueva sobre tu cabeza, tira el paraguas y baila debajo de él, cuando el miedo se pare frente a ti, sonríele y muéstrale al niño en el pesebre.
Cree, ama y da, esa es la batalla y la vida, el mal gana dividiendo, divide al hombre
y lo va absorbiendo a su propio vacío, pero hay algo que el mal no puede vencer…

y eso es al hombre y la mujer que decide rebelarse contra sus métodos,

y sigue el camino del trabajo, la entrega, la paz, la esperanza, la mansedumbre y, ante todo, el camino que lleva a creer en  Dios y en su Hijo Jesucristo,

ese camino me lleva también a amar y creer en el hombre  porque es mi hermano.

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