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LECTIO DIVINA CORRESPONDIENTE AL DOMINGO DÍA 31 DE ENERO

escrito por:  admin hace 1 año  1979 visitas

 Actos

LECTIO DIVINA CORRESPONDIENTE AL CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1.- INVOCACIÓN AL ESPÍRITU

 

CON LA FUERZA DEL ESPÍRITU (Lc 4,14)

Recorría los pueblos de Galilea

con el poder del Espíritu.

Predicaba Jesús la Noticia del Reino

con el poder del Espíritu.

Daba la vista a los ciegos, libertad a los cautivos

con el poder del Espíritu.

Jesús era el hombre del Espíritu: el "Ungido".

Oraba en el Espíritu: "Abba".

Se alegraba en el Espíritu: "Gracias".

Curaba al leproso en el Espíritu: "Quiero".

Perfumaba en el Espíritu: "misericordia"

Perdonaba los pecados -"Hijo no temas"­

con el amor del Espíritu.

Expulsaba demonios con "el Dedo de Dios",

que es el Espíritu.

Transmitía nueva vida -"Paz a vosotros"­

exhalando el Espíritu.

Resucitaba a la niña: "Qumi"

desde la plenitud del Espíritu.

Pone en manos del Padre su vida -Abba ­

entregando su espíritu.

Ven, Espíritu de Jesús, Espíritu poderoso,

Espíritu amigo, háblame de Jesús,

hermano nuestro.

Graba en mi su imagen, limpia y viva.

Alienta para que viva,

que sea otro Jesús, un nuevo "ungido".

Ven.

 

2.- EVANGELIO DE JESUCRISTO SEGÚN LUCAS 4, 21‑30

En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga: «Hoy se ha cumple esta Escritura que acabáis de oír. Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?» Y Jesús les dijo: «Sin duda me recitaréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún. Y añadió: «Os aseguro que a ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías; más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio». Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

 

3.- PROFUNDIZANDO EN LA PALABRA

Personas que intervienen

a.- Jesús

• Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que ustedes acaban de oír.

 Esta frase suena como la que dijeron los ángeles cuando nació Jesús: Hoy les ha nacido un Salvador (Lc 2, 11).

• La Palabra siempre es actual, sobre todo cuando se proclama en la celebración litúrgica. Jesús está salvando aquí y ahora. Es hoy cuando se cumple esta Palabra..

• Jesús es quien trae la verdadera salvación para cada persona y para toda la humanidad. Dios es la presencia liberadora total, como aparece en la profecía de Isaías (4, 18-19; la leímos el domingo pasado).

• Se ha cumplido (se cumple), se realiza, se hace actual. La Buena Noticia de la liberación a los cautivos y oprimidos, de la vista a los ciegos, y la proclamación del año de gracia se realiza aquí y ahora, para cada uno de nosotros.

• La presencia del Señor es un acontecimiento de salvación en cada momento. No son meras palabras. Es realidad, viva y total.

¿De qué nos libera Jesús?

• De nuestra pobreza: pecado, limitaciones, falta de confianza en el Señor, temor...

• De nuestras esclavitudes: miedo a la auténtica libertad, miedo al riesgo de ser libres, miedo a dar la cara por el Evangelio, miedo a enfrentarnos con nuestra conciencia...

• De nuestra falta de abandono en el amor del Padre. Él nos trae el año de gracia, porque siempre somos sus hijos amados. Porque él no nos falla nunca. Porque somos los agraciados de Dios.

• De no entender el Evangelio como Buena/gran noticia, que consiste en: sentirnos amados por él, y vivir con alegría y gozo, porque estamos en sus manos y en su corazón.

• De entenderle sólo como milagrero, para que remedie nuestros problemas. Como esperaban los de Nazaret.

b.- Los paisanos de Nazaret

• No entienden la misión de Jesús, buscan sólo milagros, no ven más allá que su condición familiar (el hijo de José).

• Se ponen furiosos porque Jesús no se doblega a sus deseos. Le desprecian. Quieren eliminarlo. Les interesa solamente ese dios remedia-lo-todo, que se han imaginado.

 

4.-  MEDITA Y COMPARTE

 

  • ¿Vivo en mi consagración bautismal la dimensión profética al estilo de Jesús?
  • ¿Desde mi vocación trinitaria, me siento llamado a ser profeta de la misericordia, del perdón, de la liberación de presos y esclavos de hoy?
  • ¿Con qué expresiones concretas manifiesto mi consagración a los pobres, a los presos, a los acogidos en Prolibertas, a los niños y padres, a los enfermos, a los….?
  • En la vida de comunidad, ¿soy capaz de admirar, valorar, “aprender” de mis hermanos que tienen cualidades especiales? O, por el contrario, los ignoro  o los rechazo?
  • Vivir en comunidad es vivir la experiencia gozosa del “amor sin límites”. Formamos comunidades basadas en el amor, unidas  por el mismo Espíritu y ensambladas en torno al carisma redentor y liberador.
  • El carisma por excelencia es el del amor. “El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites”.
  • ¿Trabajo por concretar en mi comunidad estas manifestaciones del amor?
  • ¿Qué actitudes y comportamientos he de ir superando para lograr que en mi comunidad se vivan esas relaciones basadas en el amor mutuo?
  • Por ejemplo: ¿por qué somos tan dados a minusvalorar, a criticar o rechazar a los hermanos en sus dones y cualidades?
  • ¿Por qué fuera de la comunidad soy tan apreciado, valorado, querido… O por qué fuera de ella realizo “tantos milagros” y dentro de la comunidad permanezco como un mueble, sin participar, sin ofrecer gratuitamente a los hermanos los dones que Dios me ha concedido?
  • ¿Por qué somos tan duros a la hora de reconocer los valores que tienen nuestros hermanos? ¿Por qué tengo que apreciar “los buenos que son otros de fuera” en distintas habilidades intelectuales, pastorales, carismáticas, capacidad de trabajo o de entrega, y no veo esas mismas cualidades en mis hermanos de comunidad o de la Provincia? ¿Por qué buscamos fuera lo que tenemos dentro?

 

5.- PROFETA PODEROSO EN OBRAS Y PALABRAS (LC 24, 19)

 

Hablaba Jesús y los ángeles callaban,

pero cuando callaba Jesús los ángeles cantaban.

Hablaba Jesús y la tierra se estremecía,

también el infierno, pero con alboroto grande.

Hablaba Jesús y los vientos y las tempestades

se amansaban, también las fieras,

sólo los endemoniados se ponían más furiosos.

La palabra de Jesús era suave y era fuerte,

era aceite y era fuego, llegaba al corazón

y curaba sus heridas, hablaba con pasión

y llovía un fuego espiritual sobre la tierra (cf Lc 12, 49).

La palabra era tierna con los niños,

piadosa con los pobres, consoladora con los enfermos,

gozosa con los que sufren, esperanzada

con los tímidos, liberadora de los presos y cautivos,

misericordiosa con los pecadores,

seductora con los discípulos, encendida con sus oyentes

y estremecida con el Padre.

Era fuerte con los poderosos, cegadora con los sabios,

autoritaria con los demonios, vencedora con la muerte.

Ben-decía a los pobres y quedaban consolados,

ben-decía a los niños y quedaban imantados,

ben-decía el pan y los peces y los multiplicaba,

ben-decía el pan y el vino y los sacramentalizaba.

Háblame, Jesús.

Háblame con fuerza, que rompa tu palabra mi corazón.

Háblame con misericordia, que se esponje mi corazón.

Háblame con palabra luminosa,

que ahuyente las tinieblas de mi corazón.

Háblame con palabra de fuego,

que encienda mi corazón.

Háblame con palabra compasiva, que llore mi corazón.

Háblame con palabra gozosa,

que desborde de alegría mi corazón

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